Artículo: Golpe de calor en mascotas: Señales de alerta y qué hacer de urgencia

Golpe de calor en mascotas: Señales de alerta y qué hacer de urgencia
Durante los meses de verano en España, el golpe de calor es una de las emergencias más graves y frecuentes en veterinaria. Ocurre cuando el cuerpo de la mascota sobrepasa su capacidad para autorregular la temperatura y esta sube de forma peligrosa en muy poco tiempo.
Saber reaccionar rápido y con calma marca completamente la diferencia. Por eso, conocer las señales de alerta antes de que sea tarde es fundamental para cualquier persona que viva con un perro o un gato.
Cómo identificar un golpe de calor a tiempo
Las señales varían un poco entre perros y gatos, pero hay síntomas muy claros que deben encender todas tus alarmas:
En perros:
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Jadeo excesivo, muy rápido y ruidoso.
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Salivación abundante o espuma por la boca.
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Enrojecimiento intenso de las encías y la lengua.
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Debilidad, tambaleo o negativa a ponerse en pie.
En gatos:
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Jadear con la boca abierta: Un gato casi nunca jadea como un perro. Si ves a tu gato jadear, es una señal de estrés térmico muy clara.
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Letargo extremo y postura tumbada completamente estirado en el suelo.
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Almohadillas sudorosas y boca seca.
Qué HACER inmediatamente (Primeros auxilios)
Si sospechas que tu mascota está sufriendo por el calor, lo primero es mantener la calma y actuar con paso firme:
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Llévalo a un lugar fresco: Trasládalo de inmediato a la zona con más sombra, aire acondicionado o ventilador de la casa.
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Moja zonas clave con agua templada/fresca: Humedece con una toalla mojada sus patas, la barriga, las ingles y el cuello. NUNCA uses agua helada o cubos de hielo, ya que provocarías un estrechamiento rápido de los vasos sanguíneos (vasoconstricción) que impedirá que libere el calor interno.
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Ofrece agua sin forzar: Pon a su alcance agua fresca, pero no le obligues a beber trágicos grandes si no quiere o le cuesta tragar.
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Llama al veterinario de urgencia: Mientras vas aplicando estas medidas para estabilizarlo, ponte en contacto directo con tu clínica veterinaria más cercana para avisar de que vas de camino.
La mejor medicina es la prevención
Prevenir un susto es mucho más sencillo que tratarlo. Mantener zonas de descanso frescas equipadas con una cama para perro o camas para gatos alejadas del sol directo, evitar los paseos con arnés para perro en horas de calor extremo y asegurar agua limpia las 24 horas son las tres reglas de oro para pasar un verano tranquilo.



